¿ERES DIFERENTE O ERES BARATO? EN EL DETALLE ESTÁ LA DIFERENCIA.


Los restaurantes no solo se deben limitar a servir comida, sino que además es un centro de experiencia emocional a través de la gastronomía.


La atención al cliente, es quizás el factor más importante y como fórmula única de atraer y fidelizar a los clientes.


Se da por hecho que cuando elegimos un restaurante, la comida es buena o al menos aceptable, es por lo cual que la experiencia dentro del establecimiento juega un papel fundamental y es el motivo por el cual el cliente decide o no volver a nuestro establecimiento.


Se paga por el buen trato, a nadie le gusta un mal servicio, pero todo debe estar a la altura de las expectativas que le creemos del cliente, o superarlas.


El objetivo es convertir nuestro espacio de emociones gastronómicas en un destino capricho donde los clientes quieran ir no por hambre, sino por el gusto de tener esa experiencia diferente.


Cuanto más provocativa sea la experiencia mucho mejor. Teniendo en cuenta que a una persona le lleva 45 minutos decidir si volver o no a nuestro local, según las estadísticas, éste es el tiempo real que tenemos de sorprenderles y solo tenemos una oportunidad.


La experiencia no debe ser lineal en el tiempo, siempre es recomendable hacer cambios inesperados en el mismo momento, con una improvisación controlada y pensada, para sorprender al comensal, rompiendo su esquema mental sobre lo que tenía pensado, mejorando la experiencia.


Los detalles únicos, hacen sentir al cliente que es único, y ello sumará valor a la experiencia, además de fidelizarlos y ser un punto de diferenciación en nuestro establecimiento.


Ahora elige entre barato o diferente.

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